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miércoles, mayo 04, 2005

Mundo hardcore

Justify my porn
No es fácil explicar mi fascinación por la pornografía. O mejor dicho, por el mundo del porno. No es fácil porque en realidad no veo tantas películas del género, ni surfeo la red de pornsite en pornsite. Alguna vez lo hice, y en general me sentí estafado. Mucho ruido y nada de nueces. Lo que durante 5 minutos resultaba excitante se volvía aburrido, en el mejor de los casos, luego de media hora. Desilusión del cronopio. En cambio, lo que me entusiasmaba era saber el tipo de vida que se llevaba en ese planeta, el tipo de seres que eran sus habitantes, las reglas y características de su sociedad. Así fue como llegué a gossip sites como lukeford.com, que además de los chismes de novedad incluye biografías y ensayos bastante interesantes que abarcan desde la golden age del porno hasta la reciente (y decadente) anal sexplosion, pasando por la trata de blancas, las relaciones con la mafia, la droga, el satanismo... todo lo que usted siempre quiso saber y no se atrevía a preguntar. También encontré bases de datos como iafd, el equivalente xxx a imdb, y otras maravillas por el éstilo.

Pussies are bullshit
Entre todos los ensayos que hay en la red hay que resaltar A rough trade, el excelente ensayo de Martin Amis sobre la creciente violencia en el mundo del porno. La entrevista que le hace a John Buttman Stagliano es bastante reveladora:

Pussies are bullshit. Don't let them tell you any different. Said John Stagliano. With vaginal, well, here you have some chick chirruping away. And the genuinely discerning viewer has got to be thinking: Is this for real? Or is it just bullshit?

With anal, on the other hand, the actress is obliged to produce a different order of response: more guttural, more animal. Her personality comes out.

What makes it in today's market place is reality. And assholes are reality. And pussies are bullshit.

La realidad apesta
Realidad = Culos. Dice Buttman, para asombro del buen Martin Amis. Pero esta respuesta, o esta idea del mundo, no es tan poco común. Basta recordar el discurso del protagonista de Team america, y el de Mickey Rourke, vestido de Tio Sam, en la escena de la sex shop en Spun. The world is an ass ready to get fuck. Dicen los norteamericanos. El mundo se vuelve hardcore. La realidad imita cada vez más al porno. Y la realidad apesta.

2 Comments:

Blogger rojo uno said...

ya decía yo que algo no olía bien

saludos rod

5:27 p. m.  
Blogger rod jm said...

ese rojo!
ahora ya sabemos de dónde viene ese tufillo a shit

1:15 p. m.  

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