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viernes, junio 03, 2005

Zoología burocratica

Julio Cortázar, en un memorable texto llamado El Monstruo, habla sobre esa bestia que habita en cada oficina. Una bestia amorfa, compuesta por todos y cada uno de los oficinistas: secretarias, recepcionistas, jefes, licenciados y licenciadas.

Erika Mergruen habla en su último post de una subespecie de monstruo burocrático (aquí uso el término burocratico, a falta de una mejor palabra, para referirme a todos los que tenemos la desverguenza de laburar en una oficina, sea del tipo que sea): El rey chiquito.

Yo quiero dirigir la atención sobre otra subespecie no menos común y no menos repugnante: Los(as) viperínos(as). Seres de apariencia humana pero con una alta concentración de toxinas venenosas en su sangre, saliva y cerebro.
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Viperíno(a) sin disfraz

Los(as) viperínos(as) suelen ocupar sobre todo puestos de recepcionista, secretaria, asistente, e intendencia. Aunque no hay profesión o puesto laboral que se salve de ser ocupado por un(a) viperíno(a). Funcionan como extensión visual y auditiva de reyes chiquitos, dictadores de salón... y de todo mundo. En particular de otros(as) viperinos(as). Siempre atentos a lo que hacen o dejan de hacer los demás, se sienten guardianes del buen comportamiento y las reglas establecidas. Se enroscan para hablar, en susurros, cuchicheando. Y por lo general ofrecen una cara de amabilidad al mundo. Lo que me recuerda que hay que desconfiar de la "gente agradable". Ya que los(as) viperinos(as) suelen mostrarse particularmente amables contigo luego de que te han soltado una dentellada.
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Viperína disfrazada de ser humano

No son reptiles, aunque se arrastran. No son cerdos, aunque les gusta jugar con las heces. Y, sin ser reporteros de espectaculos, se piensan con el derecho de inmiscuirse en todo... y por el bien de todos. Una de sus frases preferidas es: No vaya usted a pensar que soy una chismosa.

Son altamente peligrosos(as), ya que su veneno corroe lo que toca y en ocasiones puede llegar a causar daños irreversibles. Sin embargo se les puede mantener a raya, puesto que se trata de seres pequeños, grises, y miserables. Lo cierto es que, aunque lo mejor es ignorarlos, se debe tener mucho cuidado con ellos, incluso pisarlos puede representar un peligro (dadas su lengua y puas venenosas que podrían infectarnos los pies).

pd.-estoy de acuerdo con Erika. Hubiera preferido escribir un post sobre cualquier otra cosa (por ejemplo Shaun of the dead, o el II Festival de cine erótico en México. Pero hablar sobre estas subespecies es también un poco exorcisarse de ellas.

2 Comments:

Blogger Falcoz said...

Chales chales ese Rod, lo que te dije hacer rato es puro coto,la neta no sería grato ser viperino..

11:12 a. m.  
Blogger rod jm said...

No Falcoz, en realidad se trata de un post genérico. Sugerido por lo que me contaste, pero sin dedicatoria particular. No te claves.

4:27 p. m.  

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