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viernes, abril 20, 2007

Gatos y escritores



El debate sobre los blogs, al igual que la red misma, es vasto. Analizar su naturaleza, buscar nuevas tendencias, denostarlo, convertirlo en the next big thing. Todas las opciones me parecen validas y algunas muy interesantes. Sin embargo llama la atención que la mayor parte de estas divagaciones son en contra. Cosa de niños, de nerds, de exhibicionistas... -dicen algunos- e incluso recuerdo la anécdota que cuenta Edilberto Aldan en su blog, en la que un escritor de los de a deveras se refería a los bloggers como gatos. Imposible negar que efectivamente el contenido de muchísimos blogs (para ejemplo basta este) es de una calidad ínfima e infame; imposible negar que muchos de los blogs más leídos son una recopilación de intolerancia y rencores disfrazados de incorrección política y coolness; imposible ignorar que muchísimos blogs son el equivalente a los chismografos que alguna compañera del salón hacía circular por la secundaria. Ese pareciera ser el mayor argumento de muchos intelectuales para criticar el fenómeno blog en general, señalarlo como poco serio. Incluso tengo conocidos bloggers que me han llegado a decir, a proposito de este tema: fijate en fulano y mengano, ellos son serios, no tienen blog.


Otro referente es comparar la blogósfera mexicana con le española o la gringa (en las que la palabra blogstar tiene sentido). Alberto Chimal (uno de los autores mexicanos contemporáneos a quien más admiro), en uno de sus posts recientes mencionaba que la blogósfera mexicana y la sociedad mexicana compartían tibieza. Cierto, la blogósfera mexicana es tibia, incluso los más incendiarios de sus miembros lo son. Sus blogs sirven para burlarse de otros bloggers, el escarnio es su rúbrica. El periodismo ciudadano, tan cacareado después del 2 de julio, tampoco ha despuntado: se quedan en una copia fea de algo feo (los tendenciosos noticieros de TV Azteca y Televisa). Sin embargo los más tibios han sido los verdaderos intelectuales, esos artistas que te miran con pena o te convierten en gato por tener un blog (aunque en realidad deberían decir perro, recordémos que en internet nadie sabe que eres un perro). Sus pataletas me recuerdan a esos viejitos necios y gruñones que todos conocemos y a quienes todos miramos entre divertidos e irritados; sabemos que su amargura es sólo una expresión de su vejez, de su incapacidad para entender y hacer cosas nuevas.

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2 Comments:

Blogger Ada Pantoja said...

auch !

12:19 p. m.  
Blogger Portero said...

Ese Rod!

Me parece que los escritores están demasiado clavados, en cosas así, tan irrelevantes, sobretodo los de tijuana, que postean hasta las caras e sus libros, los idiomas en los que estan y donde lo puedes adquirir, well well well...

Si buscas impoer una tendencia, seguramente no lo lograras, si quieres purgar tu medio, tampoco, si a alguien le apasiona algo que se dedique entermente a ello, muchos escritores (y algunos pintores) me dan pena, estan tan preocupados por su entorno, pero TAN preocupados que comen de la mano que los asfixia.

10:16 a. m.  

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