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viernes, enero 13, 2006

Adriana (The last high)

OST: The Dandy Warhols - You were the last high.mp3

Me han pedido que escriba algo más sobre Adriana, así que estuve repasando memorias, tratando de recordar algo digno de mención, algo distinto a lo que ya he dicho sobre ella. Incluso volví a las calles de la Merced en su búsqueda, sin ningún exito. En la esquina donde acostumbraba pararse hay nuevas muchachas, varias bastante jovenes; son notorios sus nervios y su inexperiencia. Me hago suposiciones: me pregunto si "rolarán" de zona a las chicas, o de ciudad, si ahora Adriana trabajará en alguna cantina o salón de masajes. Eso suponiendo que haya quien la administre. O puede que fuera verdad aquello de que era independiente, y en ese caso tal vez regresó a su pueblo, tal vez -asumiendo la peor de las posibilidades- esté enferma, tal vez encontró un trabajo menos arriesgado y comprometedor, o simplemente cambió de zona. No lo sé, en el terreno de la especulación caben todas las posibilidades. Yo recuerdo en particular una vez que le encontré un par de hematomas en los brazos. ¿Quién te pegó? pregunté. Me dijo que se había peleado con otra chica, que a ella nadie le pegaba. Pero le ganaste, ¿verdad? Pregunté. Nos separaron, me contestó dando por terminada la conversación al tiempo que se sacaba la blusa y dejaba al aire sus pezones morenos. Hubo otra ocasión parecida. En esta los moretones eran más grandes, y también en los brazos. Me caí, dijo, fui a un baile con unas amigas, nos emborrachamos y nos caímos. Claro, y en vez de golpearte las rodillas, los codos o la cabeza te golpeaste los antebrazos, ¿verdad? pensé en silencio, mientras buscaba alguna otra señal de violencia en su cuerpo. Es más lo que puedo especular sobre ella que lo que en verdad sé. Pero no importa, en ella no buscaba otra cosa que no fueran esos momentos en que parecía haber cierta complicidad entre nosostros, una complicidad parecida a la del dealer y el yonki, o mejor aún: a la de dos yonkis en busca de su última dósis del día. The last high.

I am alone
but adored by a hundred thousand more,
then i said that you were the last.
And i have known love like a whore
with at least ten thousand more,
then i swore that you were the last,
that you were the last high

1 Comments:

Blogger Matego said...

Tenía tiempo de no pasar por aquí y que agradable sorpresa encontrar algo de ese personaje mítico-urbano: Adriana. Ojalá en el futuro recuerdes algo más para postear.

3:50 p. m.  

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