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viernes, noviembre 23, 2007

Mexican cinema VS Mexican cinema

Ficheras vs progres
Es común encontrar opiniones de gente revalorando el cine de albures y ficheras. Observándolo en retrospectiva, dicen, resulta que este periódo del cine nacional es una especie de nueva época de oro. Un cine cuyo objetivo principal era divertir al espectador; mostrar retazos de la cultura popular de esos años, frescos del barrio: Tepito, Peralvillo, La Merced; y sin estrellitas prefabricadas. A diferencia del mal llamado Nuevo cine mexicano que inundó de pedantería y aburrimiento las pantallas desde finales de los 80's.

What became of the likely lads
En lo personal, como alguien que vivió su adolescencia en los 90's, vi mucho de ese nuevo cine mexicano (NCM), mientras que del de ficheras había visto sólo una o dos y más por accidente que por ganas, alguna madrugada de insomnio en canal 9.
Sobre el NCM puedo decir que en principio, y al igual que muchos, me entusiasmé. La tarea, La mujer de Benjamín, Como agua para chocolate, Intimidades de un cuarto de baño, Anoche soñé contigo, etc, etc... me parecieron ejemplos a seguir. Pasaron algunos años para darme cuenta del embuste. Si bien algunas de esas películas permanecen conmigo, otras envejecieron de manera más bien pinche, mostraron el cartón piedra demasiado rápido, se convirtieron en vehículos de las egotecas de gente insufrible como los Ripstein, Hermosillo, Sistach, Retes, y demás directores que nunca terminaron de dar el estirón. De la propuesta inicial de finales de los 70's, de un cine con contenido más social y político, un cine "culto", pronto se pasó a comedias de situaciones cachondas y pseudo intelectuales (o al menos nice), donde los Bichir, los Bracho, la Zabaleta, Giménez Cacho, en su momento María Rojo, y más tarde DiEgo Luna o Martha Higareda, suplantaron a Luis de Alba, Alfonso Zayas, Rafael Inclán, Angélica Chaín, Maribel Laguardia, o Lyn May, a quienes por cierto los detractores del NCM y defensores del cine de ficheras y albures consideran grandes actores cómicos.

Sexo, verduras y lágrimas
El caso es que hace unas cuantas semanas decidí romper mis prejuicios contra el cine de ficheras y me compré 3 joyitas: La pulquería, Los verduleros, y El día de los alabañiles. La primera me hizo reir con sus leperadas tan al natural y esas escenografías de película de Pedro Infante. De hecho, entendí que Rafael Inclán, efectivamente, es o era un estupendo actor. Pero las siguientes 2... de hecho son las responsables de este pseudoreflexivo post. ¿Qué separa a Los verduleros de, digamos, Sexo pudor y lágrimas? Vistas a la luz de sus respectivas épocas y entornos se podría decir que Sexo, pudor y lágrimas tiene mejor factura técnica, que Susana Zabaleta tiene más "clase" que Rossy Mendoza; que Bichir, más que representar a los machos panzones, feos y nacos que conseguían a todas las mujeres, lidereados por Alfonso Zayas, representa a los neo yuppies que beben café en la Condesa, se comportan como adolescentes, se emocionan hasta las lágrimas con Fernando Delgadillo... y consiguen a todas las mujeres.

Kitsch es chido

La conclusión. Se trata del mismo cine, o mejor dicho: de cine con la misma intención. De un cine que retrata el espíritu de la época, los modelos de conducta. Si hace 20 y 30 años el mercado de los cineastas era el populacho, el barrio; ahora el mercado es una clase media pretenciosa pero educada, al igual que su generación antecesora, por Televisa. Una generación de treintañeros que se comporta como adolescentes de cualquier sitcom y que piensa, porque es kitsch, porque es lugar común, porque es lo de hoy, que ser retro y/o naco es chido.

Escuchando: Saint Germain - Des press café II

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miércoles, abril 25, 2007

El Violín


¿No les llama la atención que a pesar del "boom" del cine "mexicano", a pesar de la euforia de miles de conacionales que un día descubrieron que "estamos a la altura de joligud", a pesar de que el Pelele dijera en uno de sus discursos patito: Creo en el México ganador de González Iñárritu, a pesar de el exhorto de los tres amigos al gobierno para que se apoye al cine mexicano, la difusión y promoción que está teniendo El Violín -opera prima de Francisco Vargas Quevedo, y ganadora de 34 premios! incluyendo premio al mejor actor (Don Angel Tavira) en Cannes 2006- esté de la chingada?
Aquí viene alguien a sugerirme que lea la sinópsis de la película, que quizá eso me de alguna pista sobre el por qué del ninguneo oficial a una película próxima a exhibirse en más de 10 países, más premiada que Babel o El Laberinto del fauno.

Ok, he aquí la sinópsis:
Don Plutarco, su hijo Genaro y su nieto Lucio llevan una doble vida. Por una parte, son humildes músicos rurales y, por otra, apoyan activamente al movimiento guerrillero campesino contra el gobierno opresor. Cuando el ejército invade el pueblo, los rebeldes deben huir y abandonar las municiones. Haciendo valer su apariencia de inofensivo violinista, Don Plutarco tiene un plan: recuperar las municiones escondidas en su maizal.
La primera escena, en la que se muestra a un grupo de soldados violando a mujeres y hombres indigenas, también podría darnos una pista del por qué del silencio oficial (
Ernestina Ascencio someone?). Afortunadamente el 27 de este mes la película se estrena en cartelera, y las recomendaciones de boca en boca, así como vía internet, ya rompieron el muro del silencio (ja, que termino tan mamón).

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viernes, marzo 16, 2007

Bad girls gone...

Sí, yo sé que hay que apoyar al cine nacional. Qué hay pocas cosas mejores que crear una scene para autopromoverse y pertenecer a un "movimiento". Que las chicas guapas con poca ropa venden; que la idea de las Lolitas from hell vende todavía más; que Martha Higareda y Camila Sodi están en boca de todos, y gua gua gua. Ok, pues independientemente de eso, y de la película en sí (que sorry pero no pienso ver aunque me digan que es como ver una peli de John Hughes pero a la mexicana), chequen el cartel de esta película, de hace 12 años:

Listo? Ya te fijaste bien en la imagen, en las poses de los actores? Ok, ahora chequen esto:

Quiubo?

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miércoles, enero 31, 2007

Nacionalismo cinero


Ha sido interesante ver las reacciones por dos eventos cinematográficos recientes: los diversos premios y nominaciones a tres películas dirigidas por mexicanos; y Apocalypto, la película de Mel Gibson que se desarrolla en el contexto de la antigua cultura Maya.

Los premios y las nominaciones han generado una euforia injustificada, no es extraño escuchar comentarios del tipo: El cine mexicano conquista Hollywood, o El cine mexicano ya está al nivel de Hollywood. A nadie se le ocurriría poner en duda el talento de Del Toro, Iñarritu y Cuarón, (Hasta el Pelele se subió al tren) pero el cine que representan no es el mexicano. Usted, querido lector, seguramente cinéfilo empedernido, evalúe la calidad de algunas de las películas estrenadas durante 2006 y que no sólo fueron dirigidas por mexicanos, sino actuadas, filmadas, y producidas aquí: Así del precipicio, Los pajarracos, Efectos secundarios, Cansada de besar sapos, Un mundo maravilloso, Bienvenido paisano, Hijas de su madre: las Buenrostro, y por supuesto, no podemos olvidar a la más taquillera: Una película de huevos.

Como pueden ver: efectivamente, pa' sentirnos orgullosos.

En cuanto a la película de Gibson -una película de acción que bien pudo haber estado ambientada en la antigua Roma, Grecia, Egipto, Japón, o en cualquier tribu africana-, las reacciones han sido aún más exageradas. Ahí tienen a investigadores (antropólogos, indigenistas, etc) despotricando contra el "alchólico Gibson", que según ellos ha ofendido y degradado a los mexicanos con su "bodrio", ya que presenta a los mayas como sanguinarios y crueles, y no muestra ninguno de los grandes logros de dicha civilización. No puedo opinar sobre la fidelidad histórica de la película ya que no se trata de una película histórica ni de un documental (y de que no sé un pito de historia sobre los mayas, pa acabar), sino porque se trata de una película de acción que, insisto, bien podía haber esstado ambientada en cualquier otro lugar. Resulta al menos original que Gibson haya elegido a los mayas como marco histórico y no romanos, griegos o samurais. El detalle de que la película esté hablada en maya me parece también un punto a favor. Hubiera sido muy fácil caer en las simplificaciones que exige el mercado gringo y ver mayas prehispánicos hablando inglés. No digo que sea una gran película, pero el defecto más destacable que le encuentro está en la producción, bastante piñata en particular con las pirámides.

Qué fácil resulta distorsionar las cosas nacionalismos mediante. Recuerdo una novela de Kurt Vonnegut: Madre noche. En ella el protagonista, acusado de doble espionaje durante la segunda guerra mundial, dice que si hay una bandera por la que en verdad daría la vida, esa sería la bandera que represente su nación de dos (ese país formado por él y su amada), verdadera patria.

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