Afuera de las primarias
Según los comerciales que el gobierno ha radiado en tv las últimas semanas, los narcomenudistas atrapan a sus víctimas fuera de las escuelas primarias.
Les ponen droga en los dúlces y en las calcomanias.
Y se las regalan.
Así que ya está por ahí la propuesta de aplicar el antidpoping en las escuelas primarias y secundarias del país.
Y yo, que no tengo tv en casa, ahora compruebo que he vivido con la marca equivocada.
Es decir: nunca debí ir a Tepito a buscar mota, no se diga para conseguir ácidos (esas calcomanías que chupadas provocan alucinaciones); era tan sencillo como pararme afuera de una primaria y fijarme en el dulcero que tuviera más marchantes. Ahí conseguiría coca, piedra, tachas, mota y lsd !grátis! Adiós a la búsqueda de dealers. Olvidate de raves, zona rosa, iztapalapa y tepito. Y recuerda: nadie para conseguir droga grátis como un niño de primaria.
Otra cosa que aprendi fue que los narcomenudistas son pendejos: para qué venderle a todos esos weyes que se arriesgan deambulando en las madrugadas en busca de media grapa adulterada, dispuestos a quedarse sin quincena a cambio de una gripe colombiana, si el verdadero nicho está en los niños, cuya independencia económica les permitirá pagar sus vicios y acrecentar los ingresos del dealer.
Qué ternura la niña en el comercial cuándo dice que ojala agarren a los que nos venden drogas afuera de la escuela.
Ahora entiendo por qué tantos de mis conocidos dicen que les gustaría volver a ser niños.
Les ponen droga en los dúlces y en las calcomanias.
Y se las regalan.
Así que ya está por ahí la propuesta de aplicar el antidpoping en las escuelas primarias y secundarias del país.
Y yo, que no tengo tv en casa, ahora compruebo que he vivido con la marca equivocada.
Es decir: nunca debí ir a Tepito a buscar mota, no se diga para conseguir ácidos (esas calcomanías que chupadas provocan alucinaciones); era tan sencillo como pararme afuera de una primaria y fijarme en el dulcero que tuviera más marchantes. Ahí conseguiría coca, piedra, tachas, mota y lsd !grátis! Adiós a la búsqueda de dealers. Olvidate de raves, zona rosa, iztapalapa y tepito. Y recuerda: nadie para conseguir droga grátis como un niño de primaria.
Otra cosa que aprendi fue que los narcomenudistas son pendejos: para qué venderle a todos esos weyes que se arriesgan deambulando en las madrugadas en busca de media grapa adulterada, dispuestos a quedarse sin quincena a cambio de una gripe colombiana, si el verdadero nicho está en los niños, cuya independencia económica les permitirá pagar sus vicios y acrecentar los ingresos del dealer.
Qué ternura la niña en el comercial cuándo dice que ojala agarren a los que nos venden drogas afuera de la escuela.
Ahora entiendo por qué tantos de mis conocidos dicen que les gustaría volver a ser niños.
Etiquetas: hipocrecía, legalizacion



